1
La Revelación de Jesucristo, que Dios le dio para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y que dio a conocer Enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan,
2
quien ha dado testimonio de la
palabra de Dios y
3
Bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de esta Profecía, y guardan las cosas escritas en ella, porque el tiempo Está cerca.
4
Juan, a las siete iglesias que
Están en
5
y de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos Libró de nuestros pecados con su sangre,
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y nos Constituyó en un reino, sacerdotes para Dios su Padre; a él sea la gloria y el dominio para siempre Jamás. Amén.
7
He Aquí que viene con las nubes, y todo ojo le Verá: aun los que le traspasaron. Todas las tribus de la tierra Harán Lamentación por él. ¡Sí, amén!
8
"Yo soy el Alfa y la Omega", dice el Señor Dios, "el que es, y que era y que ha de venir, el Todopoderoso."
9
Yo Juan, vuestro hermano y Copartícipe en la Tribulación y en el reino y en la perseverancia en Jesús, estaba en la isla llamada Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.
10
Yo estaba en el Espíritu en el
Día del Señor y Oí Detrás de Mí una gran voz
11
que Decía: "Escribe en un libro
lo que ves, y Envíalo a las siete iglesias: a Efeso, a Esmirna, a Pérgamo, a
Tiatira, a
12
Di vuelta para ver la voz que hablaba conmigo. Y habiéndome vuelto, vi siete candeleros de oro,
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y en medio de los candeleros vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una vestidura que le llegaba hasta los pies y Tenía el pecho ceñido con un cinto de oro.
14
Su cabeza y sus cabellos eran
blancos
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Sus pies eran semejantes al
bronce bruñido, ardiente
16
Tenía en su mano derecha siete
estrellas, y de su boca Salía una espada aguda de dos filos. Su rostro era
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Cuando le vi, Caí
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el que vive. Estuve muerto, y he Aquí que vivo por los siglos de los siglos. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
19
Así que, escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas.
20
En cuanto al misterio de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha, y de los siete candeleros de oro: Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros son las siete iglesias.
1
"Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que camina en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas:
2
Yo conozco tus obras, tu arduo trabajo y tu perseverancia; que no puedes soportar a los malos, que has puesto a prueba a los que dicen ser Apóstoles y no lo son, y que los has hallado mentirosos.
3
Además, sé que tienes perseverancia, que has sufrido por causa de mi nombre y que no has desfallecido.
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"Sin embargo, tengo contra ti que has dejado tu primer amor.
5
Recuerda, por tanto, de Dónde has Caído. ¡Arrepiéntete! Y haz las primeras obras. De lo contrario, yo vendré pronto a ti y quitaré tu candelero de su lugar, si no te arrepientes.
6
"Pero tienes esto: que aborreces los hechos de los Nicolaítas, que yo también aborrezco.
7
"El que tiene Oído, oiga lo que
el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré de comer
8
"Escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el último, el que estuvo muerto y Vivió, dice estas cosas:
9
Yo conozco tu Tribulación y tu pobreza--aunque eres rico--, y la blasfemia de los que dicen ser Judíos y no lo son; Más bien, son sinagoga de Satanás.
10
No tengas Ningún temor de las cosas que has de padecer. He Aquí, el diablo va a echar a algunos de vosotros en la Cárcel para que Seáis probados, y tendréis Tribulación por diez Días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.
11
"El que tiene Oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venza, Jamás Recibirá daño de la muerte segunda.
12
"Escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice estas cosas:
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Yo conozco Dónde habitas: donde Está el trono de Satanás. Y retienes mi nombre y no has negado mi fe, aun en los Días de Antipas, mi testigo fiel, quien fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.
14
"Sin embargo, tengo unas pocas
cosas contra ti: que tienes Allí a algunos que se adhieren a la doctrina de
Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo delante de los hijos de
15
Asimismo, Tú también tienes a los que se adhieren a la doctrina de los Nicolaítas.
16
Por tanto, ¡arrepiéntete! Pues de lo contrario vendré pronto a ti y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.
17
"El que tiene Oído, oiga lo que
el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré de comer
18
"Escribe al ángel de la iglesia
en Tiatira: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos
19
Yo conozco tus obras, tu amor, tu fidelidad, tu servicio y tu perseverancia; y que tus últimas obras son mejores que las primeras.
20
"Sin embargo, tengo contra ti que toleras a la mujer Jezabel, que dice ser profetisa, y enseña y seduce a mis siervos a cometer inmoralidad sexual y a comer lo sacrificado a los ídolos.
21
Le he dado tiempo para que se arrepienta, y no quiere arrepentirse de su inmoralidad.
22
He Aquí, yo la echo en cama, y a los que con ella adulteran, en muy grande Tribulación, a menos que se arrepientan de las obras de ella.
23
Y a sus hijos mataré con penosa muerte, y todas las iglesias Sabrán que yo soy el que escudriño la mente y el Corazón. Y os daré a cada uno de vosotros conforme a vuestras obras.
24
"Pero a los Demás en Tiatira, a
cuantos no tienen esta doctrina, quienes no han conocido las cosas profundas de
Satanás (
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Solamente aferraos a lo que tenéis, hasta que yo venga.
26
Al que venza y guarde mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,
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--él las Guiará con cetro de
hierro;
28
Además, yo le daré la estrella de la mañana.
29
"El que tiene Oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
1
"Escribe al ángel de la iglesia
en
2
Sé vigilante y refuerza las cosas que quedan y Están a punto de morir, porque no he hallado que tus obras hayan sido acabadas delante de Dios.
3
Acuérdate, pues, de lo que has
recibido y Oído. Guárdalo y arrepiéntete. Si no eres vigilante, vendré
4
"Sin embargo, tienes unas pocas
personas en
5
De esta manera, el que venza Será
vestido con vestidura blanca; y nunca borraré su nombre
6
"El que tiene Oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
7
"Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: El Santo y Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra, y cierra y nadie abre, dice estas cosas:
8
Yo conozco tus obras. He Aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque tienes un poco de poder y has guardado mi palabra y no has negado mi nombre.
9
He Aquí, yo te daré algunos de la sinagoga de Satanás, de los que dicen ser Judíos y no lo son, sino que mienten. He Aquí, yo haré que lleguen y se postren delante de tus pies, y Conocerán que yo te he amado.
10
Porque guardaste la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré a la hora de la prueba que ha de venir sobre todo el mundo habitado, para probar a los moradores de la tierra.
11
"Yo vengo pronto. Retén lo que tienes para que nadie tome tu corona.
12
Al que venza, yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca Jamás Saldrá fuera. Y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios--la nueva Jerusalén que desciende del cielo, enviada por mi Dios-- y mi nombre nuevo.
13
"El que tiene Oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
14
"Escribe al ángel de la iglesia
en
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Yo conozco tus obras, que ni eres Frío ni caliente. ¡Ojalá fueras Frío o caliente!
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Así, porque eres tibio, y no Frío ni caliente, estoy por vomitarte de mi boca.
17
Ya que Tú dices: 'Soy rico; me he enriquecido y no tengo ninguna necesidad', y no sabes que Tú eres desgraciado, miserable, pobre, ciego y desnudo,
18
yo te aconsejo que de Mí compres oro refinado por el fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que veas.
19
"Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete.
20
He Aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo.
21
Al que venza, yo le daré que se
siente conmigo en mi trono; Así
22
"El que tiene Oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias."
1
Después de esto miré, y he Aquí
una puerta abierta en el cielo. La primera voz que Oí era
2
De inmediato estuve en el Espíritu; y he Aquí un trono estaba puesto en el cielo, y sobre el trono uno sentado.
3
Y el que estaba sentado era
semejante a una piedra de jaspe y de cornalina, y alrededor
4
También alrededor
5
6
Y delante
7
El primer ser viviente es
semejante a un León, y el segundo ser viviente es semejante a un becerro, y el
tercer ser viviente tiene cara
8
Y cada uno de los cuatro seres vivientes tiene seis alas, y alrededor y por dentro Están llenos de ojos. Ni de Día ni de noche cesan de decir: "¡Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso, que era y que es y que ha de venir!"
9
Y cada vez que los seres vivientes dan gloria, honra y alabanza al que Está sentado en el trono y que vive por los siglos de los siglos,
10
los veinticuatro ancianos se
postran delante
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"Digno eres Tú, oh Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder; porque Tú has creado todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron creadas."
1
Vi en la mano derecha
2
También vi a un ángel poderoso que proclamaba a gran voz: "¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos?"
3
Pero ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, Podía abrir el libro; ni siquiera mirarlo.
4
Y yo lloraba mucho, porque ninguno fue hallado digno de abrir el libro; ni siquiera de mirarlo.
5
Y uno de los ancianos me dijo: "No llores. He Aquí el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos."
6
Y en medio
7
El fue y Tomó el libro de la mano
derecha
8
Cuando Tomó el libro, los cuatro
seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero.
Cada uno Tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones
de los
9
Ellos entonaban un Cántico nuevo, diciendo: "¡Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos! Porque Tú fuiste inmolado y con tu sangre has redimido para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y Nación.
10
Tú los has constituido en un reino y sacerdotes para nuestro Dios, y Reinarán sobre la tierra."
11
Y miré, y Oí la voz de muchos
ángeles alrededor
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Y Decían a gran voz: "Digno es el
Cordero, que fue inmolado, de recibir el poder, las riquezas, la Sabiduría, la
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Y Oí a toda criatura que Está en el cielo y sobre la tierra y debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que hay en ellos, diciendo: "Al que Está sentado en el trono y al Cordero sean la Bendición y la honra y la gloria y el poder por los siglos de los siglos."
14
Los cuatro seres vivientes Decían: "¡Amén!" Y los veinticuatro ancianos se postraron y adoraron.
1
Y miré cuando el Cordero Abrió el primero de los siete sellos, y Oí a uno de los cuatro seres vivientes que Decía con voz de trueno: "¡Ven!"
2
Y miré, y he Aquí un caballo blanco. El que estaba montado sobre él Tenía un arco, y le fue dada una corona; y Salió venciendo y para vencer.
3
Cuando Abrió el segundo sello, Oí al segundo ser viviente que Decía: "¡Ven!"
4
Y Salió otro caballo, rojo. Al
que estaba montado sobre él, le fue dado poder para quitar
5
Cuando Abrió el tercer sello, Oí al tercer ser viviente que Decía: "¡Ven!" Y miré y he Aquí un caballo negro, y el que estaba montado sobre él Tenía una balanza en su mano.
6
Y Oí
7
Cuando Abrió el cuarto sello, Oí
la voz
8
Y miré, y he Aquí un caballo
Pálido; y el que estaba montado sobre él se llamaba Muerte; y el Hades le Seguía
muy de cerca. A ellos les fue dado poder sobre la cuarta parte de la tierra,
para matar con espada y con hambre y con pestilencia y por las fieras
9
Cuando Abrió el quinto sello, vi
debajo
10
Y clamaban a gran voz diciendo: "¿Hasta Cuándo, oh soberano Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre sobre los que moran en la tierra?"
11
Y a cada uno de ellos le fue dado
un vestido blanco; y se les dijo que descansaran Todavía un poco de tiempo,
hasta que se completase el Número de sus consiervos y sus hermanos que también
Habían de ser muertos
12
Y miré cuando él Abrió el sexto
sello, y se produjo un gran terremoto. El sol se puso negro
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y las estrellas
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El cielo fue apartado
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Los reyes de la tierra, los grandes, los comandantes, los ricos, los poderosos, todo esclavo y todo libre se escondieron en las cuevas y entre las peñas de las montañas,
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y Decían a las montañas y a las
peñas: "Caed sobre nosotros y escondednos
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Porque ha llegado el gran Día de su ira, y ¡quién Podrá permanecer de pie!"
1
Después de esto, vi a cuatro ángeles que estaban de pie sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra, y que Detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre Ningún árbol.
2
Y vi que otro ángel, subiendo
3
diciendo: "¡No Hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos con un sello la frente de los siervos de nuestro Dios!"
4
Oí el Número de los sellados:
144.000 sellados de todas las tribus de los hijos de
5
Sellados, de la tribu de Judá, 12.000 de la tribu de Rubén, 12.000 de la tribu de Gad, 12.000
6
de la tribu de Aser, 12.000 de la tribu de Neftalí, 12.000 de la tribu de Manasés, 12.000
7
de la tribu de Simeón, 12.000 de la tribu de Leví, 12.000 de la tribu de Isacar, 12.000
8
de la tribu de Zabulón, 12.000 de la tribu de José, 12.000 de la tribu de Benjamín, 12.000.
9
Después de esto miré, y he Aquí
una gran multitud de todas las naciones y razas y pueblos y lenguas, y nadie
Podía contar su Número. Están de pie delante
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Aclaman a gran voz diciendo: "¡La Salvación pertenece a nuestro Dios que Está sentado sobre el trono, y al Cordero!"
11
Todos los ángeles que estaban de
pie alrededor
12
"¡Amén! La Bendición y la gloria
y la Sabiduría y la Acción de gracias y la honra y el poder y la
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Uno de los ancianos me Preguntó diciendo: --Estos que Están vestidos con vestiduras blancas, ¿quiénes son y de Dónde han venido?
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Y yo le dije: --Señor Mío, Tú lo sabes. Y él me dijo: --Estos son los que vienen de la gran Tribulación; han lavado sus vestidos y los han emblanquecido en la sangre del Cordero.
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Por esto Están delante
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No Tendrán Más hambre, ni Tendrán Más sed, ni Caerá sobre ellos el sol ni Ningún otro calor;
17
porque el Cordero que Está en
medio
1
Cuando él Abrió el séptimo sello,
se hizo silencio en el cielo
2
Y vi a los siete ángeles que estaban delante de Dios, y les fueron dadas siete trompetas.
3
Y otro ángel vino y se puso de
pie delante
4
Y el humo
5
Y el ángel Tomó el incensario, lo
Llenó con fuego
6
Los siete ángeles que Tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas.
7
El primero Tocó la trompeta. Y se produjo granizo y fuego mezclados con sangre, y fueron arrojados sobre la tierra. Y la tercera parte de la tierra fue quemada, y la tercera parte de los árboles fue quemada, y toda la hierba verde fue quemada.
8
El segundo ángel Tocó la
trompeta. Y algo
9
y Murió la tercera parte de las criaturas vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de los barcos fue destruida.
10
El tercer ángel Tocó la trompeta.
Y Cayó del cielo una gran estrella, ardiendo
11
El nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se Convirtió en ajenjo, y muchos hombres murieron por las aguas, porque fueron hechas amargas.
12
El cuarto ángel Tocó la trompeta.
Y fue herida la tercera parte
13
Miré y Oí volar un águila por en
medio
1
El quinto ángel Tocó la trompeta.
Y vi que una estrella Había Caído del cielo a la tierra, y le fue dada la llave
2
Y Abrió el pozo
3
Y del humo salieron langostas
sobre la tierra, y les fue dado poder
4
Y se les dijo que no hiciesen daño a la hierba de la tierra ni a ninguna cosa verde, ni a Ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tienen el sello de Dios en sus frentes.
5
Se les Mandó que no los matasen,
sino que fuesen atormentados por cinco meses. Su tormento era
6
En aquellos Días los hombres Buscarán la muerte, pero de ninguna manera la Hallarán. Anhelarán morir, y la muerte Huirá de ellos.
7
El aspecto de las langostas era
semejante a caballos equipados para la guerra. Sobre sus cabezas Tenían
8
Tenían cabello
9
Tenían corazas
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Tienen colas semejantes a las de los escorpiones, y aguijones. Y en sus colas Está su poder para hacer daño a los hombres durante cinco meses.
11
Tienen sobre Sí un rey, el ángel
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El primer ay ha pasado. He Aquí vienen Aún dos ayes después de esto.
13
El sexto ángel Tocó la trompeta.
Y Oí una voz que Salía de los cuatro cuernos
14
diciendo al sexto ángel que Tenía la trompeta: "Desata a los cuatro ángeles que han estado atados junto al gran Río Eufrates."
15
Fueron desatados los cuatro ángeles que Habían estado preparados para la hora y Día y mes y año, para que matasen a la tercera parte de los hombres.
16
El Número de los soldados de a caballo era de dos Miríadas de Miríadas; yo escuché el Número de ellos.
17
Y de esta manera, vi en la Visión
los caballos y a los que cabalgaban en ellos, que Tenían corazas color de fuego,
de jacinto y de azufre. Las cabezas de los caballos eran
18
La tercera parte de los hombres fueron muertos por estas tres plagas: por el fuego, el humo y el azufre que Salían de la boca de ellos.
19
Pues el poder de los caballos Está en sus bocas y en sus colas. Porque sus colas son semejantes a serpientes, y tienen cabezas con las cuales hieren.
20
Los Demás hombres que no fueron muertos con estas plagas ni aun Así se arrepintieron de las obras de sus manos, para dejar de adorar a los demonios y a las Imágenes de oro, y de plata, y de bronce, y de piedra, y de madera, las cuales no pueden ver, ni Oír, ni caminar.
21
Tampoco se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus Hechicerías, ni de su inmoralidad sexual, ni de sus robos.
1
Vi a otro ángel poderoso que
Descendía del cielo envuelto en una nube, y el arco iris estaba sobre su cabeza.
Su rostro era
2
y Tenía en su mano un librito abierto. Puso su pie derecho sobre el mar y su pie izquierdo sobre la tierra,
3
y Gritó a gran voz,
4
Cuando los siete truenos
hablaron, yo estaba por escribir, pero Oí una voz
5
Y el ángel que vi de pie sobre el mar y sobre la tierra Levantó su mano derecha al cielo
6
y Juró por el que vive para siempre Jamás, quien Creó el cielo y las cosas que Están en él, y la tierra y las cosas que Están en ella, y el mar y las cosas que Están en él: "Ya no hay Más tiempo,
7
sino que en los Días de la voz
8
Y la voz que Oí del cielo Habló
otra vez conmigo, diciendo: "Vé, toma el librito abierto de la mano
9
Fui al ángel diciéndole que me
diera el librito, y me dijo: "Toma y Trágalo; y Hará amargar tu Estómago, pero
en tu boca Será dulce
10
Y tomé el librito de la mano
11
Y me dijeron: "Te es necesario profetizar otra vez a muchos pueblos y naciones y lenguas y reyes."
1
Entonces me fue dada una caña, semejante a una vara de medir, y se me dijo: "Levántate y mide el templo de Dios y el altar, y a los que en él adoran.
2
Y deja aparte el atrio de afuera
3
Yo mandaré a mis dos testigos, y ellos Profetizarán por 1.260 Días, vestidos de cilicio.
4
Ellos son los dos olivos y los dos candeleros que Están delante del Dios de la tierra.
5
Si alguien les quiere dañar, fuego sale de la boca de ellos y devora a sus enemigos. Cuando alguien les quiera hacer daño, tiene que morir de esta manera.
6
Ellos tienen poder para cerrar el cielo, de modo que no caiga lluvia durante los Días de su Profecía; y tienen poder sobre las aguas, para convertirlas en sangre y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran.
7
Cuando hayan concluido su
testimonio, la bestia que sube
8
Y sus Cadáveres Estarán en la plaza de la gran ciudad que Simbólicamente es llamada Sodoma y Egipto, donde también fue crucificado el Señor de ellos.
9
Y por tres Días y medio, la gente de los pueblos y de las razas y de las lenguas y de las naciones miran sus Cadáveres; y no permiten que sus Cadáveres sean puestos en sepulcros.
10
Y los habitantes de la tierra se gozan sobre ellos y se alegran. Y se Enviarán regalos unos a otros, porque estos dos profetas Habían sido un tormento para los habitantes de la tierra.
11
Después de los tres Días y medio el aliento de vida enviado por Dios Entró en ellos, y se levantaron sobre sus pies. Y un gran temor Cayó sobre los que los Veían.
12
Oyeron una gran voz
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Y en aquella hora se produjo un gran terremoto, y Cayó la décima parte de la ciudad. Murieron por el terremoto 7.000 hombres, y los Demás estaban aterrorizados y dieron gloria al Dios del cielo.
14
Ha pasado el segundo ay. He Aquí el tercer ay viene pronto.
15
El séptimo ángel Tocó la
trompeta. Y en el cielo se oyeron grandes voces que Decían: "El reino
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Y los veinticuatro ancianos, que estaban sentados en sus tronos delante de Dios, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Dios
17
diciendo: "Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, que eres y que eras, porque has asumido tu gran poder, y reinas.
18
Las naciones se enfurecieron, pero ha venido tu ira y el tiempo de juzgar a los muertos y de dar su Galardón a tus siervos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, tanto a los pequeños como a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra."
19
Y fue abierto el templo de Dios que Está en el cielo, y se hizo visible el arca de su pacto en su templo. Entonces estallaron Relámpagos, voces, truenos, un terremoto y una fuerte granizada.
1
Apareció en el cielo una gran
señal: una mujer vestida
2
Y estando encinta, gritaba con dolores de parto y Sufría angustia por dar a luz.
3
Y Apareció otra señal en el cielo: he Aquí un gran Dragón rojo que Tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas Tenía siete diademas.
4
Su cola arrastraba la tercera
parte de las estrellas
5
Ella dio a luz un hijo Varón que ha de guiar todas las naciones con cetro de hierro. Y su hijo fue arrebatado ante Dios y su trono.
6
Y la mujer Huyó al desierto, donde Tenía un lugar que Dios Había preparado, para ser alimentada Allí durante 1.260 Días.
7
Estalló entonces una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles pelearon contra el Dragón. Y el Dragón y sus ángeles pelearon,
8
pero no prevalecieron, ni fue hallado Más el lugar de ellos en el cielo.
9
Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua que se llama diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo. Fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados junto con él.
10
Oí una gran voz en el cielo que Decía: "¡Ahora ha llegado la Salvación y el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo! Porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba Día y noche delante de nuestro Dios.
11
Y ellos lo han vencido por causa
de la sangre del Cordero y de la palabra
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Por esto, alegraos, oh cielos, y
los que Habitáis en ellos. ¡Ay de la tierra y
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Y cuando el Dragón vio que Había sido arrojado a la tierra, Persiguió a la mujer que Había dado a luz al hijo Varón.
14
Pero le fueron dadas a la mujer dos alas de gran águila, para volar de la presencia de la serpiente, al desierto, a su lugar donde recibe alimento por un tiempo, y tiempos y la mitad de un tiempo.
15
Tras la mujer, la serpiente Echó
de su boca agua
16
Pero la tierra Ayudó a la mujer. Y la tierra Abrió su boca y Tragó por completo el Río que el Dragón Había echado de su boca.
17
Entonces el Dragón se Enfureció contra la mujer, y se fue para hacer guerra contra los Demás descendientes de ella, quienes guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. Y él se puso de pie sobre la arena del mar.
1
Y vi que Subía del mar una bestia que Tenía diez cuernos y siete cabezas. Sobre sus cuernos Tenía diez diademas, y sobre sus cabezas Había un nombre de blasfemia.
2
La bestia que vi era semejante a un leopardo; sus pies eran como de oso, y su boca como la boca de León. Y el Dragón le dio su poder y su trono y grande autoridad.
3
Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal se Había sanado. Y toda la tierra se Maravilló en pos de la bestia,
4
y adoraron al Dragón porque le Había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia diciendo: "¿Quién es semejante a la bestia, y quién puede combatir contra ella?"
5
Y a la bestia le fue dada una boca que hablara insolencias y blasfemias, y le fue dada autoridad para actuar por cuarenta y dos meses.
6
Y Abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar contra su nombre y contra su Tabernáculo, es decir, contra los que tienen morada en el cielo.
7
Y le fue permitido hacer guerra contra los santos y vencerlos. También le fue dado poder sobre toda raza y pueblo y lengua y Nación.
8
Y le Adorarán todos los habitantes sobre la tierra, cuyos nombres no Están inscritos en el libro de la vida del Cordero, quien fue inmolado desde la Fundación del mundo.
9
Si alguno tiene Oído, oiga:
10
Si alguien lleva en cautividad, es llevado en cautividad; si alguien mata a espada, tiene que ser muerto a espada. ¡Aquí Está la perseverancia y la fe de los santos!
11
Y vi otra bestia que Subía de la tierra. Y Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, y hablaba como un Dragón.
12
Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y sus habitantes adoren a la primera bestia cuya herida mortal fue sanada.
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Y hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.
14
Y engaña a los habitantes de la tierra a causa de las señales que se le Concedió hacer en presencia de la bestia, Mandándoles a los habitantes de la tierra hacer una imagen en honor de la bestia que tiene la herida de espada y que Revivió.
15
También le fue permitido dar aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen de la bestia hablase e hiciera que fueran muertos todos los que no adoraran a la imagen de la bestia.
16
Y ella hace que a todos, a pequeños y a grandes, a ricos y a pobres, a libres y a esclavos, se les ponga una marca en la mano derecha o en la frente,
17
y que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca, es decir, el nombre de la bestia o el Número de su nombre.
18
Aquí hay Sabiduría: El que tiene entendimiento calcule el Número de la bestia, porque es Número de un hombre; y su Número es 666.
1
Y miré, y he Aquí el Cordero de pie sobre el monte Sion, y con él estaban los 144.000 que Tenían su nombre y el nombre de su Padre escrito en sus frentes.
2
Oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas y como la voz de un gran trueno. Y la voz que escuché era como de arpistas cuando tocan sus arpas.
3
Ellos cantan un himno nuevo delante del trono y en presencia de los cuatro seres vivientes y de los ancianos. Nadie Podía aprender el himno, sino Sólo los 144.000, quienes Habían sido redimidos de la tierra.
4
Estos son los que nunca se mancharon con mujeres, pues son Vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que vaya. Estos fueron redimidos de entre los hombres, primicias para Dios y para el Cordero.
5
Y en sus bocas no se Halló engaño; son sin mancha.
6
Vi a otro ángel que volaba en medio del cielo, que Tenía el evangelio eterno para predicarlo a los que habitan en la tierra: a toda Nación y raza y lengua y pueblo.
7
Decía a gran voz: "¡Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio! Adorad al que hizo los cielos y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas."
8
Y Siguió otro ángel, un segundo, diciendo: "¡Ha Caído, ha Caído Babilonia la grande! Todas las naciones Habían bebido del vino de la furia de su inmoralidad."
9
Y Siguió otro ángel, un tercero, diciendo a gran voz: "¡Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe su marca en la frente o en la mano,
10
él también Beberá del vino del furor de Dios que ha sido vertido puro en la copa de su ira, y Será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y delante del Cordero.
11
El humo del tormento de ellos sube para siempre Jamás. Y no tienen descanso ni de Día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni cualquiera que recibe la marca de su nombre.
12
¡Aquí Está la perseverancia de los santos, quienes guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús!"
13
Y Oí una voz del cielo que Decía: "Escribe: ¡Bienaventurados los muertos que de Aquí en adelante mueren en el Señor!" "Sí," dice el Espíritu, "para que descansen de sus arduos trabajos; pues sus obras les Seguirán."
14
Y miré, y he Aquí una nube blanca, y sobre la nube estaba sentado uno semejante al Hijo de Hombre. Tenía en su cabeza una corona de oro y en su mano una hoz afilada.
15
Y otro ángel Salió del templo, gritando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: "¡Mete tu hoz y siega! Porque ha llegado la hora de segar, porque la mies de la tierra Está madura."
16
Y el que estaba sentado sobre la nube Lanzó su hoz sobre la tierra, y la tierra fue segada.
17
Luego Salió otro ángel del templo que estaba en el cielo, llevando también él una hoz afilada.
18
Y Salió del altar otro ángel que Tenía poder sobre el fuego. Y Llamó a gran voz al que Tenía la hoz afilada, diciendo: "¡Mete tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque las uvas Están maduras!"
19
Entonces el ángel Lanzó su hoz afilada en la tierra, y Vendimió la viña de la tierra. Echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios.
20
Y el lagar fue pisado fuera de la ciudad, y Salió sangre del lagar hasta la altura de los frenos de los caballos, a lo largo de 1.600 estadios.
1
Vi otra señal en el cielo, grande y admirable: siete ángeles que Tenían las siete últimas plagas, con las cuales la ira de Dios es consumada.
2
Vi algo como un mar de vidrio mezclado con fuego y a los vencedores sobre la bestia y su imagen y el Número de su nombre. Estaban de pie sobre el mar de vidrio, teniendo las arpas de Dios.
3
Y cantan el Cántico de Moisés, el siervo de Dios, y el Cántico del Cordero, diciendo: "Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso. Justos y verdaderos son tus caminos, Rey de las naciones.
4
Oh Señor, ¿quién no Temerá y Glorificará tu nombre? Porque Sólo Tú eres santo. Todas las naciones Vendrán y Adorarán delante de ti; porque tus juicios han sido manifestados."
5
Después de esto miré, y el santuario del Tabernáculo del testimonio fue abierto en el cielo;
6
y del santuario salieron los siete ángeles que Tenían las siete plagas. Estaban vestidos de lino limpio y resplandeciente, ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro.
7
Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios quien vive por los siglos de los siglos.
8
El templo se Llenó de humo por la gloria de Dios y por su poder, y nadie Podía entrar en el templo hasta que fuesen consumadas las siete plagas de los siete ángeles.
1
Entonces Oí una gran voz que desde el templo Decía a los siete ángeles: "Id y derramad las siete copas de la ira de Dios sobre la tierra."
2
Fue el primer ángel y Derramó su copa sobre la tierra. Y se produjo una llaga dolorosa y maligna sobre los hombres que Tenían la marca de la bestia y los que adoraban su imagen.
3
El segundo ángel Derramó su copa sobre el mar. Y se Convirtió en sangre como de muerto. Y Murió todo ser viviente que estaba en el mar.
4
El tercer ángel Derramó su copa sobre los Ríos y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.
5
Oí al ángel de las aguas decir: "Justo eres Tú que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas.
6
Porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, Tú también les has dado a beber sangre, pues se lo merecen."
7
Y Oí al altar decir: "¡Ciertamente, oh Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos!"
8
El cuarto ángel Derramó su copa sobre el sol, y le fue dado quemar a los hombres con fuego.
9
Los hombres fueron quemados con el intenso calor y blasfemaron el nombre del Dios que tiene autoridad sobre estas plagas, pero no se arrepintieron para darle gloria.
10
El quinto ángel Derramó su copa sobre el trono de la bestia, y su reino fue convertido en tinieblas. Se Mordían las lenguas de dolor
11
y blasfemaron al Dios del cielo por sus dolores y sus llagas, pero no se arrepintieron de sus obras.
12
El sexto ángel Derramó su copa sobre el gran Río Eufrates, y sus aguas se secaron para que fuese preparado el camino de los reyes del Oriente.
13
Vi salir de la boca del Dragón y de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta, tres Espíritus impuros semejantes a ranas.
14
Pues son Espíritus de demonios que hacen señales, los cuales salen a los reyes de todo el mundo habitado para congregarlos para la batalla del gran Día del Dios Todopoderoso.
15
"He Aquí, yo vengo como Ladrón. Bienaventurado el que vela y guarda sus vestidos para que no ande desnudo y vean su vergüenza."
16
Y los Congregó en el lugar que se llama en hebreo Armagedón.
17
El séptimo ángel Derramó su copa por el aire. Y Salió una gran voz del santuario desde el trono, que Decía: "¡Está hecho!"
18
Entonces se produjeron Relámpagos y estruendos y truenos, y hubo un gran terremoto. Tan fuerte fue ese gran terremoto como Jamás Había acontecido desde que el hombre existe sobre la tierra.
19
La gran ciudad se Dividió en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron. Y la gran Babilonia fue recordada delante de Dios, para darle a ella de la copa del vino del furor de su ira.
20
Toda isla Huyó, y las montañas no fueron halladas Más.
21
Y del cielo Cayó sobre los hombres enorme granizo, como de un talento de peso. Y los hombres blasfemaron a Dios por la plaga del granizo, porque la plaga era grande en extremo.
1
Vino uno de los siete ángeles que Tenían las siete copas y Habló conmigo diciendo: "Ven Acá, y te mostraré la Condenación de la gran ramera que Está sentada sobre muchas aguas.
2
Con ella fornicaron los reyes de la tierra, y los que habitan en la tierra se embriagaron con el vino de su Fornicación."
3
Me Llevó en el Espíritu al desierto. Y vi una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia y que Tenía siete cabezas y diez cuernos.
4
La mujer estaba vestida de Púrpura y escarlata, y estaba adornada con oro y piedras preciosas y perlas. En su mano Tenía una copa de oro llena de abominaciones y de las impurezas de su inmoralidad.
5
En su frente estaba escrito un nombre, un misterio: "Babilonia la grande, madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra."
6
Vi a la mujer embriagada con la sangre de los santos, y con la sangre de los Mártires de Jesús. Al verla, quedé asombrado con gran asombro.
7
Y el ángel me dijo: "¿Por qué Estás asombrado? Yo te explicaré el misterio de la mujer y de la bestia que la lleva y que tiene siete cabezas y diez cuernos.
8
La bestia que has visto era, y no es, y ha de subir del abismo, y va a la Perdición. Los habitantes de la tierra, cuyos nombres no Están inscritos en el libro de la vida desde la Fundación del mundo, se Maravillarán cuando vean a la bestia que era y no es y Será.
9
Aquí Está la mente que tiene Sabiduría: Las siete cabezas son siete montes sobre los cuales Está sentada la mujer.
10
Y son siete reyes: Cinco han Caído, uno es, y otro Aún no ha venido; y cuando venga, debe quedar Sólo por un breve tiempo.
11
La bestia que era y no es, también es el octavo, y procede de los siete y va a la Perdición.
12
Los diez cuernos que has visto son diez reyes que Todavía no han recibido reino, pero toman autoridad por una hora como reyes junto con la bestia.
13
Estos tienen un solo Propósito, y entregan su poder y autoridad a la bestia.
14
Ellos Harán guerra contra el Cordero, y el Cordero los Vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes, y los que Están con él son llamados y elegidos y fieles."
15
También me dijo: "Las aguas que has visto donde Está sentada la ramera, son pueblos y multitudes, naciones y lenguas.
16
Los diez cuernos que has visto, y la bestia, éstos Aborrecerán a la ramera y la Dejarán desolada y desnuda. Comerán sus carnes y la Quemarán con fuego;
17
porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar su Propósito, y que tengan un solo Propósito, y que entreguen su reino a la bestia hasta que se cumplan las palabras de Dios.
18
La mujer que has visto es la gran ciudad que tiene imperio sobre los reyes de la tierra."
1
Después de estas cosas vi a otro ángel que Descendía del cielo y que Tenía gran autoridad, y la tierra se Iluminó con su gloria.
2
Y Proclamó con potente voz diciendo: "¡Ha Caído, ha Caído Babilonia la grande! Se ha convertido en Habitación de demonios, refugio de todo Espíritu inmundo, y refugio de toda ave inmunda y aborrecible.
3
Porque todas las naciones han bebido el vino de la furia de su Fornicación. Los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los comerciantes de la tierra se han enriquecido con la potencia de su lujosa sensualidad."
4
Oí otra voz del cielo que Decía: "¡Salid de ella, pueblo Mío, para que no participéis de sus pecados y para que no Recibáis sus plagas!
5
Pues sus pecados se han amontonado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus injusticias.
6
Pagadle tal como ella os ha pagado, y devolvedle el doble Según sus obras. En la copa que ella Preparó, preparadle el doble.
7
En la medida que ella se ha glorificado y ha vivido en sensualidad, Así dadle tormento y llanto, porque dice en su Corazón: 'Estoy sentada como reina; no soy viuda, ni Jamás veré llanto.'
8
Por eso, en un solo Día le Sobrevendrán las plagas: muerte, llanto y hambre. Y Será quemada con fuego, porque fuerte es el Señor Dios quien la juzga.
9
"Cuando vean el humo de su incendio, Llorarán y se Lamentarán por ella los reyes de la tierra que han fornicado con ella y han vivido de su sensualidad.
10
Estando de pie, desde lejos por temor de su tormento, Dirán: '¡Ay! ¡Ay de ti, oh gran ciudad, oh Babilonia, ciudad poderosa; porque en una sola hora vino tu juicio!'
11
"Y los comerciantes de la tierra lloran y se lamentan por ella, porque ya nadie compra Más su Mercadería:
12
Mercadería de oro, plata, piedras preciosas, perlas, lino fino, Púrpura, seda, escarlata, toda madera olorosa, todo Artículo de marfil, todo Artículo de madera preciosa, y de cobre, y de hierro y de Mármol;
13
canela, especias Aromáticas, incienso, mirra, perfumes, vino, aceite, harina refinada, trigo, ganado, ovejas, caballos, carros, y cuerpos y almas de hombres.
14
"El fruto que anhela tu alma se Apartó de ti. Todas las cosas exquisitas y espléndidas se te desvanecieron, y Jamás las Hallarán.
15
"Los comerciantes de estos bienes que se han enriquecido de ella, Estarán de pie, desde lejos por temor de su tormento, llorando y lamentando,
16
diciendo: '¡Ay! ¡Ay de la gran ciudad, vestida de lino fino y de Púrpura y de escarlata, adornada de oro y piedras preciosas y perlas!
17
¡Porque en una sola hora ha sido asolada tanta riqueza!' "Y todo timonel, todo el que navega de lugar en lugar, y los marineros y cuantos trabajan en el mar se pusieron de pie desde lejos.
18
Y viendo el humo de su incendio, daban voces diciendo: '¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad?'
19
Echaron polvo sobre sus cabezas, y llorando y lamentando, gritaban diciendo: '¡Ay! ¡Ay de la gran ciudad! En ella todos los que Tenían barcos en el mar se enriquecieron de la opulencia de ella. ¡Porque en una sola hora ha sido asolada!'
20
"Alégrate sobre ella, oh cielo, y vosotros santos y Apóstoles y profetas. Porque Dios ha juzgado vuestra causa contra ella."
21
Y un ángel poderoso Tomó una piedra como una gran piedra de molino y la Arrojó al mar diciendo: "Con semejante violencia Será derribada Babilonia la grande ciudad, y nunca Jamás Será hallada.
22
Nunca Más Será Oído en ti el tañido de arpistas, de Músicos, de flautistas o de trompetistas. Nunca Más se Hallará en ti Ningún artesano de cualquier oficio. Y el ruido de los molinos nunca Más se Oirá en ti.
23
La luz de la antorcha nunca Más Alumbrará en ti. Y la voz del novio y de la novia nunca Más se Oirá en ti; porque tus comerciantes eran los magnates de la tierra, y porque todas las naciones fueron engañadas por tus Hechicerías.
24
Y en ella fue hallada la sangre de los profetas y de los santos y de todos los que han sido muertos en la tierra."
1
Después de estas cosas, Oí como la gran voz de una enorme multitud en el cielo, que Decía: "¡Aleluya! La Salvación y la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios.
2
Porque sus juicios son verdaderos y justos; pues él ha juzgado a la gran ramera que Corrompió la tierra con su inmoralidad, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella."
3
Y por segunda vez dijeron: "¡Aleluya!" Y el humo de ella Subió por los siglos de los siglos.
4
Y se postraron los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes y adoraron a Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: "¡Amén! ¡Aleluya!"
5
Entonces Salió del trono una voz que Decía: "¡Load a nuestro Dios, todos sus siervos y los que le teméis, tanto pequeños como grandes!"
6
Oí como la voz de una gran multitud, como el ruido de muchas aguas y como el sonido de fuertes truenos, diciendo: "¡Aleluya! Porque reina el Señor nuestro Dios Todopoderoso.
7
Gocémonos, alegrémonos y démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su novia se ha preparado.
8
Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, resplandeciente y limpio." Porque el lino fino es los actos justos de los santos.
9
El ángel me dijo: "Escribe: Bienaventurados los que han sido llamados a la cena de las bodas del Cordero." Me dijo Además: "Estas son palabras verdaderas de Dios."
10
Yo me postré ante sus pies para adorarle, pero él me dijo: "¡Mira, no lo hagas! Yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús. ¡Adora a Dios! Pues el testimonio de Jesús es el Espíritu de la Profecía."
11
Vi el cielo abierto, y he Aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llama Fiel y Verdadero. Y con justicia él juzga y hace guerra.
12
Sus ojos son como llama de fuego. En su cabeza tiene muchas diademas, y tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él mismo.
13
Está vestido de una vestidura teñida en sangre, y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.
14
Los ejércitos en el cielo le Seguían en caballos blancos, vestidos de lino fino, blanco y limpio.
15
De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las Guiará con cetro de hierro. El pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.
16
En su vestidura y sobre su muslo, tiene escrito el nombre: REY DE REYES Y SEñOR DE SEñORES.
17
Vi a un ángel que estaba de pie en el sol, y él Gritó con gran voz a todas las aves que volaban en medio del cielo, diciendo: "¡Venid! ¡Congregaos para el gran banquete de Dios!
18
Para que Comáis la carne de reyes, de comandantes, y de los poderosos; y la carne de caballos y de sus jinetes; y la carne de todos, tanto de libres como de esclavos, tanto de pequeños como de grandes."
19
Y vi a la bestia y a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, congregados para hacer la guerra contra el que estaba montado sobre el caballo y contra su ejército.
20
Y la bestia fue tomada prisionera, junto con el falso profeta que Había hecho delante de ella las señales con que Había engañado a los que recibieron la marca de la bestia y adoraban a su imagen. Ambos fueron lanzados vivos al lago de fuego ardiendo con azufre.
21
Los Demás fueron muertos con la espada que Salía de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves se hartaron de la carne de ellos.
1
Vi a un ángel que Descendía del cielo y que Tenía en su mano la llave del abismo y una gran cadena.
2
El Prendió al Dragón, aquella serpiente antigua quien es el diablo y Satanás, y le Ató por mil años.
3
Lo Arrojó al abismo y lo Cerró, y lo Selló sobre él para que no engañase Más a las naciones, hasta que se cumpliesen los mil años. Después de esto, es necesario que sea desatado por un poco de tiempo.
4
Y vi tronos; y se sentaron sobre ellos, y se les Concedió hacer juicio. Y vi las almas de los degollados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. Ellos no Habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni tampoco recibieron su marca en sus frentes ni en sus manos. Ellos volvieron a vivir y reinaron con Cristo por mil años.
5
Pero los Demás muertos no volvieron a vivir, sino hasta que se cumplieran los mil años. Esta es la primera Resurrección.
6
Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera Resurrección. Sobre éstos la segunda muerte no tiene Ningún poder; sino que Serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y Reinarán con él por los mil años.
7
Cuando se cumplan los mil años, Satanás Será soltado de su Prisión
8
y Saldrá para engañar a las naciones que Están sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de congregarlos para la batalla. El Número de ellos es como la arena del mar.
9
Y subieron sobre lo ancho de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada, y Descendió fuego del cielo y los Devoró.
10
Y el diablo que los engañaba fue lanzado al lago de fuego y azufre, donde también Están la bestia y el falso profeta, y Serán atormentados Día y noche por los siglos de los siglos.
11
Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y Ningún lugar fue hallado para ellos.
12
Vi también a los muertos, grandes y pequeños, que estaban de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados a base de las cosas escritas en los libros, de acuerdo a sus obras.
13
Y el mar Entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno Según sus obras.
14
Y la Muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda, el lago de fuego.
15
Y el que no fue hallado inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
1
Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe Más.
2
Y yo vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén que Descendía del cielo de parte de Dios, preparada como una novia adornada para su esposo.
3
Oí una gran voz que Procedía del trono diciendo: "He Aquí el Tabernáculo de Dios Está con los hombres, y él Habitará con ellos; y ellos Serán su pueblo, y Dios mismo Estará con ellos como su Dios.
4
Y Dios Enjugará toda Lágrima de los ojos de ellos. No Habrá Más muerte, ni Habrá Más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas ya pasaron."
5
El que estaba sentado en el trono dijo: "He Aquí yo hago nuevas todas las cosas." Y dijo: "Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas."
6
Me dijo también: "¡Está hecho! Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tenga sed, yo le daré gratuitamente de la fuente de agua de vida.
7
El que venza Heredará estas cosas; y yo seré su Dios, y él Será mi hijo.
8
Pero, para los cobardes e incrédulos, para los abominables y homicidas, para los fornicarios y hechiceros, para los Idólatras y todos los mentirosos, su herencia Será el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda."
9
Vino uno de los siete ángeles que Tenían las siete copas llenas de las siete últimas plagas, y Habló conmigo diciendo: "Ven Acá. Yo te mostraré la novia, la esposa del Cordero."
10
Me Llevó en el Espíritu sobre un monte grande y alto, y me Mostró la santa ciudad de Jerusalén, que Descendía del cielo de parte de Dios.
11
Tenía la gloria de Dios, y su resplandor era semejante a la piedra Más preciosa, como piedra de jaspe, resplandeciente como cristal.
12
Tenía un muro grande y alto. Tenía doce puertas, y a las puertas Había doce ángeles, y nombres inscritos que son los nombres de las doce tribus de los hijos de Israel.
13
Tres puertas daban al este, tres puertas al norte, tres puertas al sur y tres puertas al oeste.
14
El muro de la ciudad Tenía doce fundamentos, y sobre ellos los doce nombres de los Apóstoles del Cordero.
15
El que hablaba conmigo Tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muro.
16
La ciudad Está dispuesta en forma cuadrangular. Su largo es igual a su ancho. El Midió la ciudad con la caña, y Tenía 12.000 estadios. El largo, el ancho y el alto son iguales.
17
Midió su muro, 144 codos Según medida de hombre, que es la del ángel.
18
El material del muro era jaspe, y la ciudad era de oro puro semejante al vidrio limpio.
19
Los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era de jaspe, el segundo de zafiro, el tercero de ágata, el cuarto de esmeralda,
20
el quinto de ónice, el sexto de cornalina, el séptimo de Crisólito, el octavo de berilo, el noveno de topacio, el décimo de crisoprasa, el undécimo de jacinto, el duodécimo de amatista.
21
Las doce puertas eran doce perlas; cada puerta fue hecha de una sola perla. La plaza era de oro puro como vidrio transparente.
22
No vi en ella templo, porque el Señor Dios Todopoderoso, y el Cordero, es el templo de ella.
23
La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna, para que resplandezcan en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su Lámpara.
24
Las naciones Andarán a la luz de ella, y los reyes de la tierra llevan a ella su gloria.
25
Sus puertas nunca Serán cerradas de Día, pues Allí no Habrá noche.
26
Y Llevarán a ella la gloria y la honra de las naciones.
27
Jamás Entrará en ella cosa impura o que hace Abominación y mentira, sino solamente los que Están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
1
Después me Mostró un Río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que fluye del trono de Dios y del Cordero.
2
En medio de la avenida de la ciudad, y a uno y otro lado del Río, Está el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto. Las hojas del árbol son para la sanidad de las naciones.
3
Ya no Habrá Más Maldición. Y el trono de Dios y del Cordero Estará en ella, y sus siervos le Rendirán culto.
4
Verán su rostro, y su nombre Estará en sus frentes.
5
No Habrá Más noche, ni tienen necesidad de luz de Lámpara, ni de luz del sol; porque el Señor Dios Alumbrará sobre ellos, y Reinarán por los siglos de los siglos.
6
Me dijo Además: "Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los Espíritus de los profetas, ha enviado su ángel para mostrar a sus siervos las cosas que tienen que suceder pronto.
7
¡He Aquí vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la Profecía de este libro."
8
Yo, Juan, soy el que he Oído y
visto estas cosas. Cuando las Oí y las vi, me postré para adorar ante los pies
9
Y él me dijo: "¡Mira, no lo hagas! Pues yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos los profetas y de los que guardan las palabras de este libro. ¡Adora a Dios!"
10
Y me dijo: "No selles las palabras de la Profecía de este libro, porque el tiempo Está cerca.
11
El que es injusto, haga injusticia Todavía. El que es impuro, sea impuro Todavía. El que es justo, haga justicia Todavía, y el que es santo, Santifíquese Todavía.
12
He Aquí vengo pronto, y mi recompensa conmigo, para pagar a cada uno Según sean sus obras.
13
Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin."
14
Bienaventurados los que lavan sus vestiduras, para que tengan derecho al árbol de la vida y para que entren en la ciudad por las puertas.
15
Pero afuera Quedarán los perros, los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los Idólatras y todo el que ama y practica la mentira.
16
"Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para daros testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la Raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana."
17
El Espíritu y la esposa dicen: "¡Ven!"
El que oye diga: "¡Ven!" El que tiene sed, venga. El que quiere, tome
18
Yo advierto a todo el que oye las palabras de la Profecía de este libro: Si alguno añade a estas cosas, Dios le Añadirá las plagas que Están escritas en este libro;
19
y si alguno quita de las palabras del libro de esta Profecía, Dios le Quitará su parte del árbol de la vida y de la santa ciudad, de los cuales se ha escrito en este libro.
20
El que da testimonio de estas cosas dice: "¡Sí, vengo pronto!" ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!
21
La gracia de nuestro Señor Jesús sea con todos.